sábado, 15 de noviembre de 2014

Ciencia, Educación y Tecnología

Continuo con mi particular cruzada por entender que debemos acercar la ciencia a las aulas de otra manera. Seguimos sin entender que la capacidad de abstracción se va desarrollando progresivamente a lo largo de los años y que muchos de los conocimientos que se transmiten no se llegan a entender totalmente, ni todos los alumnos desarrollan esta capacidad de la misma manera ni al mismo tiempo. 

Esto debe estar reflejado en nuestra praxis educativa, en nuestras estrategias pedagógicas y en nuestra metodología. 

En este sentido, Ruben R. Puentedura, señala, en Nuevas perspectivas sobre SAMR y el EdTech Quintet, como la visualización que nos permite y facilita la tecnología, hace posible crear puentes entre esa capacidad de abstracción en construcción de los alumnos y su comprensión real, acercando y haciendo más tangibles los conceptos abstractos y potenciando su desarrollo.

Por paradójico que pueda parecer, la tecnología también puede hacer posible que nos emocionemos con la ciencia. Sin emoción, no hay aprendizaje que valga.

Lejos de una concepción aburrida de la ciencia, existe un mundo paralelo de divulgación y emoción, en el que muchas personas se afanan por acercar el día a día de los laboratorios de una manera singular:
Otros, sin embargo, siguen con el libro detexto.

La educación, la ciencia en la educación, no pueden permanecer al margen del uso de la tecnología. La pedagogía, la tecnología y la didáctica de las ciencias, son tres variables que se interrelacionan, interactúan, influyen y modifican las unas a las otras. El uso de la tecnología en educación, no debería de ser, en este momento, una opción, sino un imperativo.

Fuentes

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