sábado, 19 de abril de 2014

Principio y Fin de las Apps en Educación

Apenas acaban de nacer para ser usadas en los dispositivos móviles, y ya se comienza a plantear su desaparición.

En las últimas semanas, tal y como nos cuentan en Genbeta, se ha abierto el debate entre importantes voces del ecosistema de las startups a nivel mundial.

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El primero en abrir el debate fue Chris Dixon, aportando dos datos: 
  1. El número de usuarios móviles ha superado a los de escritorio 
  2. Cada vez se utilizan más las apps frente a la web móvil para acceder a contenidos
Pero, para Dixon, esto podría suponer un problema para la innovación en el largo plazo por diversas razones, ya que las apps, están controladas por las tiendas de apps (Google y Apple), que rechazan determinados tipos de apps para defender sus propios intereses, frenando nuevas innovaciones.

Sus argumentos fueron respaldados por Fred WilsonEn su opinión, en los últimos años se ha vuelto “más complicado, más difícil, innovar en Internet con el auge del móvil como la plataforma por defecto frente al escritorio”.

Opinando lo contrario aparece Phil Libin, para quien “las apps como concepto no tienen sentido, no tienen sentido en la televisión o en tu teléfono” porque la mayor importancia de los wearables y el Internet de las cosas reducirá la necesidad de estar constantemente mirando apps y utilizándolas activamente. Considera que las apps, tal y como las conocemos en estos momentos, acabarán desapareciendo y dejarán paso a un concepto diferente, menos presente en nuestro día a día pero siempre en la sombra.

Pero, este debate no es exclusivo de las apps. Sobre la desaparición de la web o los blogs, también se ha escrito mucho y no es nada nuevo. Desde que comencé con los blogs en 2007, ya oía hablar de la desaparición de los blogs. Enrique Dans ya cuestionaba este hecho y hasta consideraba ridículo este planteamiento.

Tampoco es exclusivo de la web y la tecnología. La propia Tierra ha tenido sus agoreros que recurrentemente han pronosticado su fin. 

Lo cierto es que la Tierra, la web, cada tecnología, tendrán su fin cuando lo tengan y nadie podrá señalarlo más allá de apuntar una tendencia.

En educación tenemos un rico debate entre Pedagogía y Tecnología. Mientras unos se decantan por el mayor peso de la Pedagogía y critican un uso torticero de la Tecnología. Juan Domingo Farnós tercia en este debate señalando que "...decir... que la educación se enfrenta con la tecnología y con la pedagogía… nada más lejos de la realidad". En mi modesta opinión personal, coincido con Juan Domingo Farnós, al entender que ambas no tienen que estar en contradicción y lucha, sino que deben apoyarse mutuamente, sirviendo la una como sostén de la otra. En el mundo actual, no puede haber pedagogía sin tecnología, lo que no implica que toda pedagogía deba de ser necesariemente tecnológica.

El el caso de las apps y la educación, también nos encontramos compañeros, como Jordi Martí, que cuestionan su uso indiscriminado y "que tirar de app por defecto es un error que va a traer unas consecuencias muy graves... cuando lo único que hacemos es sustituir la típica libreta por una pantalla "retroiluminada" (el entrecomillado es mío, porque me ha gustado) ...Tecnología a golpe de aplicación para un aprendizaje demasiado dirigido".

No le falta razón a  Jordi Martí en cuanto a su uso indiscriminado, sobre todo, si tenemos en cuenta lo que señala Dolors Reig, dos maneras de optimizar la forma en que nuestros cerebros se adaptan a la era internet

Dolors Reig habla sobre el desarrollo cognitivo que se está produciendo para adaptarnos a los nuevos ecosistemas de información abundante y sobre cómo potenciar algunos aspectos que se están perdiendo pero sería interesante conservar.

Dolors Reig, entendiendo que actualmente leemos de manera diferente gracias a la plasticidad de nuestro cerebro y al vernos en la necesidad de adaptarnos a un entorno informativo mucho más amplio y complejo que antes, aboga por preservar las 2 formas de leer de las que habla:
  1. "La lectura lineal, apoyada en la localización física de los conceptos que proporcionaban papiros, libros, etc. Esto último se considera todavía, de hecho, una ventaja del papel sobre el e-book". 
  2. "Pero en Internet el tema cambia, la lectura se convierte en no-lineal (escaneo rápido, búsqueda de palabras clave, lectura en diagonal, etc.), afectando a la forma en que consumimos cualquier tipo de medio".
"Un estudio de 2012 con jóvenes demostraba que la comprensión de textos ante una pantalla o ante el papel cambia y aunque creemos que somos mejores cuando leemos ante una pantalla bajo presión temporal, no es así, resultando el papel objetivamente mejor".
En definitiva, Dolors Reig no está diciendo que debamos limitar la lectura digital, sino que las dos formas de lectura pueden ser complementarias y adaptativas para distintas situaciones. "Apostar por la lectura bimodal, reaprender a leer “lento”, comenta Wolf, en la línea de entrenar la desconexión que también preconizamos aquí, resulta una prioridad importante hoy".

Un ejemplo de esto podría ser el Plan de Lectura de mi centro. Este año, se está potenciando el que los alumnos elijan el libro que deseen, animándolos a que lo devuelvan si no les gusta; esto combinado con el uso de herramientas como Wattpad, con la que algunos alumnos están leyendo novelas escritas por otros alumnos, algunos de los cuales se han aventurado a escribir las suyas propias. Su uso, además de permitir el compartir sus propias creaciones y acceder a las creaciones de otros alumnos cercanos y distantes, está haciendo resurgir, en cierto modo y salvando la distancia, la novela de entregas y folletines de Alejandro Dumas. Es placentero escuchar cómo un alumno te dice que le digas a otro que "a ver si escribe un nuevo capítulo, que está enganchado a su novela y quiere seguir leyéndola".

Con todo esto, la introducción de las apps en educación, debería hacerse teniendo en cuenta, además de todos estos factores, que todas las apps no son iguales:

  • Hay apps cerradas, en las que el alumno debe limitarse a desarrollar los aspectos que le van indicando y tiene poca o ninguna capacidad de decisión.
  • Hay apps más abiertas, que son un medio para la producción e investigación, por parte de los alumnos, de tareas y proyectos que no podrían hacerse de otra manera. Por ejemplo: desarrollar una historia, lo podrían hacer en una libreta tradicional (y no es nada malo), pero al hacerlo de manera digital, le añaden otros aspectos: posibilidad o mayor facilidad para compartirlo, enriquecimiento multimedia, mayor interactividad y ubicuidad..., creación de bibliotecas digitales y seguimiento de otras.
Las apps no deben trabajarse de manera aislada, salvo excepciones puntuales o de apoyo (tampoco debe desestimarse esta opción), sino que deben integrarse dentro de proyectos, tareas y situaciones de aprendizaje.

Deben combinarse con la educación presencial tradicional, entendida como no intervención de las tecnologías, no en cuanto a metodología (esto es válido también para el trabajo tecnológico, si no queremos que sea lo mismo realizado con diferente soporte). Es importante no perder el contacto con la realidad.

Deberían tender a la gamificación, fomentando el aprender disfrutando y reivindicando el juego como manera de aprender, siempre y cuando no se quede en simples estimulitos, como señala Linda CastañedaPara ello, la Gamificación debe de tener como componente imprescindible, que los aprendizajes que plantee sean significativos.

Se debe atender las diferentes maneras de aprender, teniendo en cuenta los intereses y diferentes gustos de los alumnos con un currículum más abierto, líquido y ubicuo. Para ello, se deben ofrecer propuestas más abiertas, en las que cada alumno debe trabajar eligiendo entre una gama de apps o aportando incluso sus propias propuestas. Existen por la red ejemplos y clasificaciones de las apps atendiendo a la inteligencia que trabajan. Dejo esta realizada por Jacqui Sharp, cuya web recomiendo.


En su uso, debe tenerse en cuenta la Taxonomía de Bloom revisada (puedes verlo en español en Eduteka), procurando que en los proyectos y propuestas se pase por el mayor número de escalones, priorizando el escalón más abierto y avanzado hacia la síntesis, entendiendo la síntesis como un criterio más amplio y relacionándolo con la creaición, (considerando que toda síntesis es en sí misma una creación), tal y como propusieron en la revisión el discípulo de Blomm, Lorin Anderson, y David R. Krathwohl 

Deben tener en cuenta la educación emocional en todo lo referente a su trabajo en grupo y gestión de las emociones. Resulta interesante conocer la Taxonomía del Dominio Afectivo de Krathwohl en este trabajo de S. Sergio E. Bravo Silva), y su adaptación al uso de las nuevas tecnologías y apps. Aquí puedes encontrar una clasificación de apps de Kathy Schrock, tanto para Android como para iOS (también de Google y la web 2.0). También, puedes ver esta rueda de apps de Allan Carrington clasificada teniendo en cuenta la Taxonomía de Bloom.

El trabajo con apps debe disminuir la brecha digital. En un mundo desigual y con una creciente brecha digital que ahonda las diferencias, se hace imprescindible introducir el trabajo de las apps y de la tecnología en general. Cuanta más desigualdad, brecha digital, familiar y cultural exista, más habría que introducir el trabajo en los sentidos anteriores, pues más necesario se haría y, en muchos casos, sería la única manera de acceso a muchos alumnos a la tecnología. Para ello, habría que recurrir a los pocos medios con los que contemos, o, incluso, empleando el concepto "BYOD". No es el modelo que más me gusta (debería ser obligación de los estados trabajar por la igualdad, pero el no hacerlo de esta menara no consuela a nuestros alumnos, por lo que abogo por combinar ambas cuestiones), pero organizándolo de manera adecuada y contando con wifi (lo cual es mucho pedir en no pocos casos), sí que sería una manera de no ahondar en la brecha digital o, al menos, no hacerla tan insalvable.

Para ello, me ha gustado bastante esta manera de llevar el Flipped Clasroom al aula: The In-Class Flip.



Hemos tenido algunas experiencias puntuales de trabajo con dispositivos móviles con  los compañeros Sigfrido y Reyes, incluso hemos desarrollado algunas apps (Appsaventura y Cifrar conÑ), pero nuestra experiencia es limitada.
Para el próximo curso, nuestro centro ha sido elegido para un proyecto experimental de trabajo de apps en el aula con 2º de la ESO de trabajo colaborativo e interdisciplinar mediante proyectos (sin haberlo solicitado, lo cual honra más a nuestro centro). Espero, entonces, poder hablar con algo más de conocimiento.

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